Protégete de los irresponsables

Por: Fernando Magdaleno

¿Crees que rodar por carreteras sin tráfico es más seguro? ¿Has tenido algún susto provocado por otro usuario de la vía? ¿Sientes que ir en moto es una actividad de riesgo? Si has respondido sí a una o más de estas preguntas, el síntoma es evidente: no hay respeto por los motociclistas.

A nivel mundial, es una realidad que los que vamos en moto somos un colectivo de riesgo. El problema viene de la interpretación de esta frase: los moteros creemos que estamos en peligro constante, mientras que el resto piensa que el peligro somos nosotros.

Todas las precauciones que tomemos en la carretera son pocas. En escasos metros podemos encontrar multitud de situaciones de riesgo.

Cierto es que no sólo los demás vehículos han de hacer esfuerzos para reducir la siniestralidad de las motos; todo empieza desde uno mismo. Ahora bien, y teniendo presente que en el 70% de los accidentes graves de moto, la culpa la tuvo un coche, los enlatados tienen muchos más deberes pendientes.

Pero, ¿Cuál es nuestro deber como motociclistas? La respuesta es tan sencilla como complicada de aplicar: Tenemos que demostrar al resto de usuarios de la vía e instituciones públicas que las motos somos cívicas y respetuosas con el entorno. Hay mil y una maneras de evidenciar este hecho, pero todo se resume en un mandamiento: no ir como descerebrados. Exceder el límite de velocidad, saltarse a las veredas, adelantamientos sin espacio ni tiempo son maniobras a evitar. Y ojo, yo el primero, he sido el primer delincuente en hacer estas cosas. ¿Cómo vamos a exigir respeto a los coches si nosotros vamos haciendo la cagada por norma?

En mi caso, me dan ganas de llevar un saco de piedras para lanzar una al parabrisas de cada carro que no se vuelve a su carril al adelantar cuando me ven en sentido contrario. Más de uno se habrá llevado un susto de muerte, y a los enlatados les da exactamente igual. La única posibilidad que tenemos para pedir respeto es dándolo primero. Así de sencillo.

Y si ya somos respetuosos y conscientes, ¿Cómo evitar la inutilidad de los enlatados? Aquí, la experiencia es un grado, y tristemente se adquiere a base de sustos y/o accidentes. Sin embargo, os detallo una serie de medidas (de lógica aplastante, sin descubrir nada) a tomar para ahorrarnos el disgusto:

En ciudad:

Distancia de seguridad: La escasa velocidad en la ciudad hace que nos confiemos y acerquemos al de adelante. Si frena por cualquier cosa (niños, perros, buses, o por algo que está delante de la lata y no la vemos desde nuestro lugar) nos merendamos al carro. Mal.

Ocupar los laterales del carril: Dado que somos más estrechos en moto, aprovechemos la oportunidad. Estar en cualquiera de los laterales del carril que ocupamos nos permitirá, en caso de emergencia, esquivar al vehículo ubicado delante por un lado, sin tener que llegar a hacer una frenada de emergencia tan brusca. Siempre es mejor ocupar el lado del carril alejado de la vereda que estar próximos a la acera: podemos sufrir un accidente al subir el escalón, llevarnos por delante a un peatón, señal o parada de bus. A pesar de que parezca más peligroso acercarse a los coches que vienen de frente es más seguro y es más probable tener un disgusto circulando por la derecha de los coches más cercanos a la acera.

No adelantar por la derecha: Ni siquera con el tráfico parado. Los taxis, buses y otros coches pueden dejar pasajeros sin avisar, y no tienen la costumbre de mirar si viene alguien. Adelantar siempre por la izquierda.

Ubicarte en el carril y espacio correcto para hacer la maniobra que quieres: si vas a girar a la izquierda en un cruce con semáforo, no te pongas en el carril de la derecha o a la derecha del primer coche. No sabes si va a seguir recto y te lleva por delante. Mismo caso en las rotondas.

En tráfico parado, extremar la precaución: Piensa que los peatones que se cruzan tienen a los carros en mente. Si vas a adelantar a un bus que está parado, piensa que los pasajeros pueden acabar de bajarse y pretender cruzar. Por norma, cuando vayas a adelantar a un vehículo parado (en tráfico detenido) que te impida ver lo que hay delante de él, no circules a más de 5km/h; esto te permitirá frenar sin atropellar a nadie ni caerte.

En caso de escasa visibilidad, luces de emergencia: En lluvia intensa, si vas entre coches con tráfico parado, neblina, cualquier cosa. Cuanto más te vean, mejor.

Si no te acuerdas de todas, acuérdate de ésta: Todo carro en la carretera, próximo o lejano a ti, va a hacerte la cagada. Esto puede ser frenar en seco, tomar un desvío atravesando tu carril, cruzársete en la rotonda, abrir la puerta, adelantar e invadir tu carril sin mirar, saltarse un semáforo o stop, y cualquier cosa que se te ocurra. Si vas con esto en mente, tu cuerpo tomará las medidas necesarias para evitar el golpe.

En carretera abierta:

Adelantamientos por la izquierda en rectas con visibilidad: no adelantar en curvas ciegas, ni en cambios de rasante. Si tienes una curva a izquierdas corta, de poco ángulo y con visibilidad a la siguiente curva, puedes hacer un recto (al ser corta y de poco ángulo no difiere mucho de una recta). Si es a derechas, mejor no: al tener que adelantar por la izquierda, por más visible que sea, siempre tenemos ese factor sorpresa del carro que puede venir por delante. Hagamos los adelantamientos como en MotoGP, por el interior.

Las curvas ciegas, con trazada retrasada: esta foto ilustra mejor que cualquier explicación.

No acercarse al borde exterior de la calzada: Nos acercamos al guardarraíl, que puede hacernos dudar, y podemos encontrar suciedad en el asfalto que no ayuda. Vale que tomemos las curvas a izquierdas por el exterior, pero no sobre la línea.

Si ruedas en grupo, piensa en tus compañeros: Mantén la distancia de seguridad necesaria para poder esquivarle o rectificar tu trazada si hace algún extrano. Además, a la hora de adelantar a los coches, avisa al siguiente en el grupo con un brazo extendido si puede repetir tu maniobra o no. Tus ojos ven más adelante que los suyos, aprovéchalo.

Luces largas: A evitar. Muchos van con las intensas por defecto, y no ayuda. Si llevas compañeros delante, les vas a distraer con el reflejo en el espejo. Si vas solo y viene un carro delante, de noche le vas a deslumbrar (haciendo que pueda invadir tu carril) y de día no te aporta más que la luz ambiente. Las intensas son para carreteras no iluminadas y sin vehículos en tu alcance, como dice el código.

Una vez más, la máxima es la misma: piensa que cualquier carro a tu alcance (lo veas o no) va a hacerte la maniobra más inesperada y peligrosa. Con esto te evitas desgracias.

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